Publicado por en Mar 15, 2012 en Alegrías para el espíritu |

Refrescante y seco al mismo tiempo; y servido a con hielo macizo y en copa fría. Estas son los fundamentos básicos que debe cumplir un buen Gin Tonic.

Convertido en el combinado de moda, nuestro sumiller Juan Antonio Herrero nos da las claves para preparar un verdadero  Gin Tonic.

El objetivo principal para elaborar esta copa debe estar en “preservar el sabor de la ginebra y lograr que no esté aguado”.  Hay que cuidar el color, el aroma, el sabor… son muchos los detalles que se tienen que tener en cuenta.

El primero de ellos es el vaso donde presentarlo. En este caso debe ser  un vaso ancho y corto aunque también puede recurrirse a la copa balón.

El momento del día en el que se va a consumir el Gin Tonic, también supone un elemento fundamental que condiciona su elaboración. “Si va a ser tomado como aperitivo, habrá que tener un especial cuidado con no romper las burbujas al mezclar la tónica con la ginebra, mientras que se hará de forma contraria, si va ser consumido después de la comida y se quiere potenciar su efecto digestivo”.

Sólo o acompañado de un snack salado, este combinado ha sabido rein­ventarse sin perder ni un ápice de originalidad.

PREPARACIÓN EN CINCO PASOS

1. ENFRIAR

Mover el hielo en la copa para enfriarla. Eliminar el agua sobrante.

2. LA IMPORTANCIA DE LAS DOSIS ADECUADAS

Servir la ginebra, máximo 7 cl. por botella de tónica, siempre fría

3. SOBRE EL CARBÓNICO

Servir la tónica despacio, ‘sujetando’ la burbuja con una cuchara agitadora (la tónica no se servirá directamente del envase a la copa)

4.LA MEZCLA

Mover el combinado de manera continua 4 ó 5 veces, con la cuchara de arriba abajo, sin golpear la copa en su base.

5. UNA NOTA PERFUMADA

Con las pinzas, hacer un twist con un zest (polvo) de lima verde en el borde de la copa. Acompañar con una rodaja de limón.