Publicado por en Feb 10, 2015 en Lágrimas Negras |

Podemos asegurar que históricamente el desayuno en nuestro país ha sido una comida más bien ligera, sin embargo, el desayuno debiera cubrir al menos el 25% de las necesidades nutritivas.

A primera hora de la mañana llevamos entre 8 y 10 horas sin ingerir ningún alimento. La falta de glucosa hace que nuestro cuerpo queme otras reservas energéticas y ello causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico. Al saltarnos el desayuno se genera decaimiento, falta de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa, nuestro principal combustible.

El aporte energético del desayuno es de gran importancia ya que permite lograr un adecuado rendimiento tanto físico como intelectual, en las tareas escolares y en el trabajo diario;

DESAYUNOS EN LOS NIÑOS
Según estudios realizados, el 8 % de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado. Un desayuno equilibrado contribuye a un reparto más armónico de las calorías a lo largo del día y proporciona además muchos nutrientes importantes para los niños en edad escolar, de crecimiento y desarrollo. Solo un 7,5% de los niños toman un desayuno equilibrado compuesto por leche, fruta o zumo e hidratos de carbono y que por tanto les permite obtener el máximo rendimiento en su día a día.

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DESAYUNOS EN ADULTOS
La importancia del desayuno no disminuye al llegar a la edad adulta, ya que sigue siendo una comida indispensable para cubrir nuestras necesidades, diarias de energía y nutrientes. No desayunar causa estragos a la salud como: deficiencia del rendimiento físico u obesidad, entre otras alteraciones. Desafortunadamente la mayoría de los adultos no rentabilizamos el desayuno, ya sea por prisa, porque no tenemos apetito o porque estamos intentando bajar de peso.

Creo que estamos en situación por tanto de asegurar que el desayuno es un hábito alimentario que llega a condicionar el estado físico, psíquico y nutricional, pero no solo en edades escolares sino a cualquier edad.

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El desayuno admite una oferta de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales debe suponer entre el 20% y el 25% de las calorías ingeridas a lo largo de todo el día e incluir:

  • Lácteo (un vaso de leche, un yogur, queso de cualquier modalidad)
  • Cereal (preferiblemente pan, pero también copos de cereales, galletas, magdalenas, bizcochos,…)
  • Grasa de complemento (preferentemente aceite de oliva, pero sin denostar la mantequilla, margarina…)
  • Fruta o su zumo (cualquier variedad en estación y zumos naturales diversos)
  • Jamón u otro tipo de fiambre, en algunas ocasiones.

Los beneficios para la salud relacionados directamente con la toma de un desayuno equilibrado son múltiples;

  • MEJORA DEL ESTADO NUTRICIONAL: Tomar un buen desayuno, suele hacer que se siga una dieta menos grasa y más rica en fibra, vitaminas y minerales.
  • FIBRA: Si se incluyen cereales de desayuno o panes integrales, las posibilidades de satisfacer las necesidades de fibra son mayores.
  • VITAMINAS Y MINERALES: El desayuno contribuye significativamente a los aportes diarios de vitaminas y minerales.
  • CONTROL DEL PESO: Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de límites saludables en mayor medida que las que omiten esta ración.
  • RENDIMIENTO FÍSICO E INTELECTUAL: Las personas que omiten el desayuno inician cambios hormonales que influye negativamente en el rendimiento físico e intelectual.