Publicado por en Feb 22, 2017 en Lágrimas Negras |

Vivimos una época de actividad constante, en la que en más de una ocasión nos encontramos ante la escasez del tiempo que tenemos a nuestra disposición. Por ello, no es de extrañar que en ocasiones descuidemos nuestras comidas por este motivo. No obstante, desde Lágrimas Negras siempre recomendamos que os cuidéis todo lo posible, ya que la alimentación repercute directamente en nuestra salud.

Y cuidar la alimentación no es un menester tan complicado si ponemos de nuestra parte actitud, voluntad y… ¡hortalizas!

La ensalada ayuda a tener una alimentación equilibrada por los diferentes ingredientes que posee. Precisamente esa riqueza de componentes le otorga la importancia que tiene, ya que éstos se pueden combinar al gusto de cada uno y según las necesidades particulares.

Aunque como comentamos su preparación puede ser muy variada en función de cada paladar, veamos a continuación las partes fundamentales de las ensaladas:

  • Base: el vegetal más comúnmente utilizado como base es la lechuga por sus hojas grandes y maleables, pero podemos utilizar cualquiera otro como podrían ser las espinacas, acelgas, endibia o rúcula entre otros, que se pueden usar bien por separado o de forma combinada. De la misma manera, podemos potenciar su sabor añadiendo aguacate, espárragos o cualquier vegetal que se pueda adaptar a las necesidades de nuestro gusto. Recordemos que las ensaladas permiten que les demos el aspecto y sabor que deseemos.
  • Forma: por ahora disponemos de ingredientes generalmente verdes, por lo que darle un toque diferente puede resultar positivo. Recordemos, la comida empieza comiéndose por los ojos. En la misma línea que lo comentado hasta ahora, las opciones son muy amplias dependiendo del gusto de cada uno: tomate, pimiento, cebolla, zanahorias pueden ser algunos elementos que le den un efecto colorido y sabroso.
  • Innovar: podemos darle a nuestra ensalada un efecto impactante incorporando por ejemplo unos frutos secos o alguna fruta, tal como la manzana. Indudablemente, este apartado dependerá de vuestra imaginación y ganas de descubrir sabores nuevos.
  • Consistencia: para conseguir ese alimento equilibrado que comentamos, debemos añadir productos que contengan los nutrientes que nos faltan. Para ello podemos hacer uso de quesos, huevo, carnes o pescados, con el fin de darle ese aporte energético necesario.
  • Aliño: para terminar, faltaría solamente darle la puntilla final a nuestra combinación de elementos a través de la incorporación de algún tipo de aceite, tal como arbequina, picual u hojiblanca según gusto, de algún vinagre, vino, o zumo de limón, si nos inclinamos hacia sabores fuertes, o de alguna crema o salsa que junto a la posibilidad de añadir unas especias o hierbas, pueden terminar de realzar y potenciar los sabores de nuestro plato.  Sin olvidar la preciada sal, que otorga un gran abanico de opciones dados sus tipos, para descubrir un mundo único de sensaciones y sabores.

Por todo ello, las ensaladas nos confieren la posibilidad de obtener fácilmente los nutrientes necesarios en nuestra dieta, dada su infinita posibilidad de combinaciones, otorgándonos la libertad de crear unos sabores exclusivos probando nuestro ingenio.

[Fuente: https://mejorconsalud.com/como-preparar-ensaladas-perfectas/]