Publicado por en Jul 7, 2017 en Alegrías para el espíritu, Cocina tradicional casera, Con mucho gusto y sabor, Lágrimas Negras |

Es uno de los alicientes del verano para pequeños y mayores. Este manjar refrescante, ya en tiempos de Alejandro Magno se consumía, pero en forma de nieve a la que le añadían néctar o miel para endulzarlos. Pero su origen proviene de China sobre 2000 aC a partir de arroz hervido, hierbas y leche que se dejaba en la nieve para que se congelara. Fueron los franceses quienes innovaron el mundo de los helados hasta nuestros tiempos.

Un helado casero, es mejor si mantienes una dieta saludable, tiene la ventaja de que te lo puedes preparar a tu gusto y eligiendo los ingredientes que quieras evitando utilizar aditivos para potenciar su sabor o alargar su fecha de caducidad.

Lo primero que tenemos que hacer es elegir la base con la que queremos preparar el helado. Tenemos dos opciones:

– Plátano congelado: es una fruta dulce que nos da un sabor plano y buen sustitutivo de la crema de vainilla que se utiliza en la    mayoría de helados tradicionales. Congelarlo en rodajas pequeñas.
– Yogur congelado: buena base si queremos un helado cremoso. Tenemos que removerlo hasta conseguir una crema ligera y homogénea para luego congelarla. Para obtener un toque más dulce incluir miel u otro endulzante natural.

El segundo paso es elegir las frutas con las que queremos preparar tu helado. Tenemos que contarlo en pequeñas rodajas para luego introducirlas en el congelador.

El tercera paso es juntar la base con las frutas que hemos congelado hasta conseguir una textura cremosa, pero sin llegar a que esté muy líquido.

En el cuarto paso vamos a darle un toque de cremosidad o ligereza al gusto. Si lo que queremos es un helado cremoso, tenemos que añadirle leche de coco que nos dara un toque más parecido al helado tradicional. Pero si queremos un toque más ligero parecido al de un sorbete podemos añadir zumo de limón o de manzana, incluso una infusión que mejor compagine con la mezcla que tengamos preparada. Lo introducimos en un recipiente y lo dejamos enfriar hasta que veamos que está perfecto para ser consumido.

Las proporciones medias que se suelen utilizar para hacer este tipo de helados caseros es la de 400g de fruta congelada por 100g de líquido frío.

Y el último paso, es el de añadir el topping que prefieras como puede ser frambuesas, moras,arándanos o virutas de chocolate negro.

¡Y ya tienes todo listo para refrescarte este verano!

 

¿Nos vemos en Lágrimas Negras este Verano?

Fuentes: [https://localbiomarket.es/blog/como-hacer-helado-casero/]